Especies forrajeras que se adaptan a suelos anegables

Identifican especies forrajeras que se adaptan a suelos anegables.

especies forrajeras que se adaptan a suelos anegables
especies forrajeras que se adaptan a suelos anegables.

Una investigación de la UNNE evaluó la adaptación de especies de potencial forrajero a condiciones de inundaciones temporales, que serían una alternativa para producción de forrajes en campos anegables.

En el nordeste argentino existe una alta proporción de suelos con horizontes de baja permeabilidad o áreas deprimidas que provocan problemas de drenaje permanente o temporal.

Sólo en la provincia de Corrientes los campos bajos o humedales ocupan alrededor de 30% de la superficie, lo que representa aproximadamente 5 millones de hectáreas.

Estos ambientes inundables tienen aptitud ganadera, pero los lotes con exceso de agua pueden registrar reducciones entre 50 y 100% en la producción de forraje debido a la asfixia de las raíces.

Como las precipitaciones en la región tienen una marcada estacionalidad, con picos en marzo y en el periodo octubre – noviembre, el exceso de lluvias afecta negativamente a las especies estivales.

Ante tal situación, investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias y del Instituto de Botánica del Nordeste (IBONE) consideraron viable identificar especies forrajeras estivales que toleren excesos hídricos, lo que facilitaría la incorporación de una extensa área con drenaje deficiente a la ganadería regional.

El grupo de trabajo estuvo integrado por las investigadoras Elsa Ciotti, María Castelán, Claudina Hack, Miriam Porta y Ana González, quienes explicaron que el anegamiento temporal influye de manera adversa en la fisiología y el crecimiento de las plantas.

Detallaron que el anegamiento puede causar disminución en la absorción de nutrientes, reducción en la proporción de raíces y tallos, cierre de estomas y consecuentemente limitaciones fotosintéticas, clorosis foliar, senescencia y muerte, entre otras consecuencias de la inundación del terreno.

Comentaron que además en los pastizales de la región predominan gramíneas y ciperáceas con baja presencia de leguminosas, siendo que las leguminosas mejoran la calidad de la dieta del ganado, además de aportar nitrógeno al sistema.

Así, en la investigación se analizó la  adaptación a condiciones de anegamiento temporal  de 4 leguminosas herbáceas de ciclo estival que son Desmanthus virgatus,  Aeschynomene americana, Macroptilium lathyroides y M. atropurpureum.

Los resultados mostraron que el anegamiento no tuvo efecto en la producción de biomasa aérea y radical ni en la nodulación de A. americana, mientras que D. virgatus presentó la mejor producción de materia seca en condiciones de suelo saturado.

Macroptilium lathyroides mostró en fase reproductiva mayor tolerancia a inundación que en fase vegetativa, probablemente debido a la gran cantidad de raíces adventicias y tejido aerenquimático que formó, mientras que Macroptilium atropurpureum mostró adaptación a las condiciones de inundación temporal.

“La supervivencia y rápida recuperación de estas especies confirmarían su potencial forrajero para zonas bajas en el nordeste argentino” señalan los investigadores de la UNNE.

Agregaron que se deberían realizar estudios en campo para evaluar la siembra de estas leguminosas, solas o asocia-das, analizando su persistencia y producción bajo condiciones de inundación. Esto podría generar pautas de manejo para el aprovechamiento de áreas con potencial utilización para ganadería en zonas con problemas de drenaje.

Fuente | Prensa UNNE

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