Saltos del Moconá, las otras cataratas

El paisaje agreste de la provincia de Misiones, en el límite con Brasil, es el marco que encuadra a un fenómeno único: los saltos del río Uruguay que caen paralelos a su propio cauce.

Saltos del Moconá, las otras cataratas

No tienen una gran altura, pero sí una específica particularidad. Se trata de una falla geológica considerada única en su tipo. Es un salto longitudinal que corre paralelo al curso del río. Como un capricho de la naturaleza, el río Uruguay hace una pirueta y como por arte de magia se produce una cascada que es por lo menos llamativa. Los Saltos del Moconá son otras cataratas, que no tendrán la majestuosidad de las del Iguazú, pero que aportan atractivo a la provincia y generan curiosidad.

Explicaciones más precisas dirán que el río se encajona y corre por un canal angosto y profundo (puede alcanzar los 110 metros de profundidad), dando la sensación de tragarse a sí mismo, y que por eso los guaraníes lo bautizaron “Moconá”, que en su lengua quiere decir “el que todo lo traga”.

La avidez de la naturaleza se manifiesta de un modo caprichoso y quien quiera espiar sus expresiones, tendrá que estar atento a sus requisitos. Los Saltos del Moconá no son fáciles de apreciar. El caudal de agua juega un rol determinante. Tiene que estar en su punto justo como para que el desnivel quede en evidencia, y el río pueda volcar sus aguas sobre sí mismo. Si el río crece, los saltos no pueden visualizarse. Las crecidas, ocasionadas por las lluvias o por la apertura de las compuertas de las represas en Brasil, pueden privar al turista de su disfrute, por eso siempre es importante consultar la altura del río. Si bien es un paseo que puede realizarse durante todo el año, la afluencia de público a Los Saltos del Moconá es mayor durante Semana Santa y en las vacaciones de invierno.

La caída de agua puede alcanzar una altura de 12 metros, y una longitud de 3 kilómetros. El fenómeno se aprecia bien desde el agua a través de los paseos que se hacen en botes semi rígidos. Tras media hora de navegación río arriba, no sólo se descubren los saltos, si no que el turista acabará viviéndolos y empapándose de ellos.

Los Saltos del Moconá forman parte del Parque Provincial creado en 1991 con el propósito de preservar el ecosistema de la selva misionera. En su interior, se pueden recorrer senderos con vistas panorámicas y también disfrutar de los espacios de recreación con los servicios necesarios para asegurar una permanencia agradable a los turistas.

Toda el área desborda de una naturaleza selvática y agreste con abundancia de cursos de agua: el río Uruguay, el Yabotí, el Pepirí Guazú y el Pepirí Miní. La Reserva de Biósfera Yabotí, es parte de toda esta explosión de naturaleza. Es un área protegida de 245 mil hectáreas en las que además de abundante vegetación se encuentran especies faunísticas como el yaguareté, el puma y el tapir. Es una zona de humedal, que se presenta ideal para la práctica de senderismo, paseos náuticos y safaris fotográficos.

La localidad más próxima con infraestructura hotelera es El Soberbio, distante a 80 kilómetros de los Saltos de El Moconá, y a 280 kilómetros de Posadas, la capital provincial. Ecolodges, cabañas y posadas ofrecen una estadía en un entorno natural y rústico. También hay restaurantes con comidas típicas en las que se mezclan la impronta local con la influencia brasileña. El portuñol –esa mixtura espontánea entre el español y el portugués- es la música que suena en la expresión de sus habitantes.

Los amantes de la naturaleza, los apasionados por las actividades de aventura, los fanáticos de la geología, tienen en Los Saltos del Moconá argumentos suficientes para perderse en el verde de la selva, encontrarse en la turbulencia de las aguas y sumergirse de lleno en su biodiversidad. Son saltos pequeños pero únicos y atractivos. Son un complemento de las Cataratas del Iguazú, y otra forma de conocer la belleza oculta de Misiones.

Texto: Verónica Luna

Ver más | todoparaviajar.com

Ver más en Paraíso Dorado | Naturaleza