Siete errores muy comunes al elegir un hostel

Dormir en un hostel es una experiencia viajera que nos acerca a una forma de viajar compartida tanto por los más jóvenes, mochila al hombro, como a viajeros adultos, mayores, con larga experiencia viajera.

Siete errores muy comunes al elegir un hostel
Siete errores muy comunes al elegir un hostel

Buscando el contacto directo con otros compañeros de viaje del mundo entero, o un estilo de viaje sencillo y cercano, o simplemente por el deseo de viajar reduciendo gastos en servicios que se consideren prescindibles, los hostels tienen una “clientela” fiel y abundante.

Después de haber sido huésped de hostels en muchos países del mundo, y de considerarme una viajera “con larga experiencia“, he podido resumir estos siete errores muy comunes al elegir un hostel en los que he caído y caen tanto jóvenes como adultos.

Elegir un hostel mal ubicado para ahorrarte un poco de dinero

Estamos de acuerdo que debemos sacar buen provecho del dinero que tengamos reservado para nuestro viaje. Y cualquier hueco o gasto puede convertirse en una brecha en nuestro presupuesto que ponga en peligro todo el proyecto. Pero nunca… nunca pongas por delante el costo de la habitación a la ubicación.

Echa cuentas. Ahorrarte un par de euros/dólares/etc y estar a media hora de transporte de los lugares que más te interesan es un sinsentido. El tiempo y el costo del transporte necesario para trasladarte, debes incluirlos en el presupuesto de alojamiento de cada día.

Busca opciones. Si has encontrado ese hostel magnífico y económico a 30 minutos del centro, seguramente encontrarás otro igualmente ideal a menor distancia de donde realmente quieres estar.

Prescindir de lo que tú consideras importante

¿No tienes problemas para compartir cuarto de baño? OK. ¿Te tiene sin cuidado dormir en una habitación con 3, 4 o más compañeros? Perfecto. ¿Puedes descansar con 28 grados de temperatura y 80% de humedad con la sola ayuda de un ventilador de techo (o ni eso)? Enhorabuena.

Lo que puede ser perfectamente asumible para ti, igual es una situación inaceptable para otro. Incluso te digo más: lo que puedes plantearte como “aceptable” antes del viaje, o durante las primeras etapas si hablamos de un viaje largo, puede volverse “insoportable“.

Cualquiera que haya dormido en estaciones, sacos de dormir y camas duras como el mármol durante varias noches seguidas, te podrá decir que siempre llega ese momento en que añoras una buena ducha caliente y un colchón amigable.

Por lo tanto, cuando tengas que elegir entre dos hostels, si el presupuesto no se escapa demasiado, regálate con los servicios que tú consideres importantes en ese momento del viaje.

No buscar referencias

Vale. Nadie como tú conoce el plan de tu viaje. Lo tienes claro. Sabes dónde vas a ir, el presupuesto que llevas y los lugares que quieres visitar. ¿Lo sabes todo? No, nunca. Siempre serás un poco “ingenuo” en alguno o muchos temas, sobre todo si es la primera vez que visitas un lugar.

La experiencia es un grado, dicen. Y la experiencia de otros puede ayudarte mucho a no caer en los mismo errores y a aprovechar tu viaje mucho más, agregar sitios que no conocías, modificar planes o profundizarlos.

Lo mismo pasa con las opiniones de otros viajeros que se han alojado en el hostel que has elegido para depositar tus huesos y pertenencias durante tu estancia en determinado lugar. No es un tema menor: además de conocer otra gente, de descansar, tienes que confiar en ese hostel apea dejar tus cosas. Este es un tema importante.

Hay muchos sitios en internet, foros, blogs, reviews de hostales, opiniones en redes sociales, donde buscar esa opinión personal, esa experiencia de otro huésped que pueda pintarte la realidad de lo que te vas a encontrar en el hostel elegido, más allá de promesas o webs bonitas.

Confiar ciegamente en las referencias

¿Después de lo anterior me dices que NO confíe en lo que dicen en internet? Sí y no. Por un lado hay opiniones muy valiosas, reales, personales y provechosas. Por otro lado, seamos sinceros, también hay muchas opiniones interesadas para que des tu voto de confianza o rechaces determinado hostel.

Hay buenas y malas prácticas como en cualquier ámbito de la vida. Hay reviews pagadas para que sean excesivamente laudatorias. Hay mala competencia de otros hostels que suben opiniones contrariadas a establecimientos de la competencia. Pondríamos decir lo mismo de otro tipo de servicios turísticos pero hoy nos centramos en los hostels.

Por regla general, descarta lo excesivamente a favor o en contra. Ya sabes, esos comentarios como “Espectacular!“, “Magnífico“, “El mejor hostel del mundo” y aquellos que sólo se centran en lo más negativo: “Un agujero inmundo“, “Lo peor que he visto en mi vida“, etc, etc. Más allá de rezumar mala onda (o sospechosamente buena), no agregan valor ni información que te sirva a tomar una decisión.

Es preferible guiarse por una crítica constructiva que detalle los pros y contras de tal o cual hostel.

Reservar a último momento

Parece mentira pero después de soñar un viaje mucho tiempo, de ahorrar hasta el último céntimo para tu plan, de estudiar cuidadosamente cada parada de tu ruta y qué hacer en cada recodo del camino… vas y dejas las reservas para último momento. Y te quedas sin buenas opciones, por supuesto, porque a esas alturas ya queda lo que queda.

Puede que no te hayas enterado que justo en las fechas que quieres estar en determinado lugar, se realiza una feria/concierto/congreso/festival que congrega a multitudes. O que justo en las fechas que eliges tú, también lo hacen miles de viajeros de otras latitudes llamados por los mismos atractivos.

Tómate las cosas con responsabilidad y busca y rebusca opciones de hostels en los lugares que te interesan… con tiempo.

No leer la letra pequeña

Hay varias plataformas para encontrar y reservar los hostels que se ajusten a tus necesidades y presupuesto en cualquier rincón del mundo. Tienes también la posibilidad de contactar directamente con aquel hostel que te recomendara un amigo que estuvo allí hace 3 años, o que viste en alguna publicación.

¡Cuidado! En muchas ocasiones existen cargos extras que sólo aparecen en la letra pequeña (pequeñísima) del cuarto apartado del punto ocho de las condiciones generales que encuentras en la última pantalla de la web de reservas. O después que te han pedido la tarjeta de crédito para avalar la reserva.

Cargos administrativos fijos sin importar la cantidad de noches o el costo de las mismas, por el pago o aval con tarjeta de crédito o de débito. Noches mínimas para reservar, cargos por uso de servicios “extras” (¡Entre los cuales he llegado a ver los servicios sanitarios!).

Abre los ojos, lee, consulta si tienes dudas antes de reservar.

¿Paz o fiesta?

¿Hostel es sinónimo de fiesta continua? No necesariamente. Muchos hostels ofrecen un tipo de alojamiento cercano y sumido en la atmósfera local, relajado. Y si te equivocas al elegir el hostel, puedes estropearte (o estropearle a otro) parte del viaje.

Si piensas alojarte en un hostel tranquilo, y resulta que te encuentras en uno donde viajeros de todo el mundo dedican su tiempo a la fiesta. O por el contrario, puedes ir con ánimo festivo y te encuentras en un hostel donde se respeta el silencio y el descanso de los huéspedes a rajatabla.

En uno u otro caso, tus expectativas no se verán satisfechas y seguramente no disfrutarás del viaje como deseabas.

Después de haberme equivocado varias veces, espero que mi experiencia te sirva para que no caigas en estos siete errores muy comunes al elegir un hostel.

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